Watchdogs, armas a tutiplén.

By 8 agosto, 2016Sin categoría

Que sí, que ya sé que el videojuego Watchdogs tiene un tiempo y demás, que no es una novedad. Pero lo he terminado hace un par de semanas y es hora de que os hable de él. Básicamente porque me apetece, porque me he divertido mucho y sigo haciéndolo.

Pero no voy a escribir ni un tutorial ni una guía. Voy a hablaros de las armas, cómo no. Porque, sinceramente, hay muchas, y dan mucho juego. Sí, vale, Watchdogs tiene sus detractores, y por lo que he leído, o te gusta o lo detestas. Tiene una mecánica sencilla, hackeos on y offline, puede ser un poco lineal dentro de un sandbox bastante bien construido sin aburridas misiones de “caza veinte bichos para mí” o “consigue estos ingredientes para hacer una poción”. Si bien tiene algunas cosas algo repetitivas como los contratos de agente y algunos juegos secundarios, se defienden bastante bien. Y eso es lo que me importó. De hecho aún me quedan algunos por hacer, porque de vez en cuando me echan para atrás.
Sin embargo hay que reconocerle un fallo para los amantes de los juegos complejos: lejos de ser un shooter y hacer hincapié en los hackeos, que además, en ocasiones te enseñan escenas bastante duras y con gran parte de crítica social, cuando te metes en un lío de verdad, al final, lo puedes solucionar más rápido a tiros.

Y es aquí donde quería llegar: Watchdogs es un juego donde se supone que prota, Aiden Pierce es un hacker monstruosamente bueno… que puede llevar en su gabardina mágica hasta 38 armas. ¡38! Luego hablan de los permisos de armas y los tiroteos en USA…

Bien, siguiente punto: saltándonos a la torera la lógica de los videojuegos (y los shooters más, aunque este no lo sea, tiene un gran componente de ello), las armas son una delicia. Muchas. Potentes. Con sonidos casi calcados a los reales. Con retroceso, mucha munición, algo así como para convertir la ciudad en tu puta, al menos un ratito.

No voy a enumerarlas todas, porque son un montón, como ya he dicho, pero desde luego hay algunas bastante remarcable o que yo uso más.

En primer lugar, niños y niñas, tenemos que aclarar un dato: hay armas especiales. Vienen a ser como su equivalente que te hayas conseguido en el juego, pero con mejoras sustanciales. Como ejemplo, os enseño algunas.

En un momento del juego podemos conseguir un revólver, uno que ya ha salido en este blog previamente, un viejo conocido por su rarunidad, potencia, y, confesémoslo, porque a mí me encanta.

Pistol Italian Mateba Unica in .44 Rem. Mag. with muzzle break.jpg

Mateba Única 6. Indispensable en cualquier hogar de bien. Para recibir a parientes molestos y otros malestares. Como inspectores de Hacienda. O políticos.

El Mateba Única 6 es un solemne cacharro de factura italiana, automático, que lanza pepinos del .44 o el mítico .454 Casull. Peeero, una de las cosas que quería destacar de este juego es que con un poco de imaginación y saliva (ya sabéis cómo acaba el chiste, el elefante y la pobre hormiguita empalada), han creado unos premios para el buen jugador (y sociópata en potencia, porque el juego te permite hacer el vándalo de formas que harían encoger el escroto de Atila). Y esos premios son las armas que vamos a ver (hábil que soy, jolín, concedédmelo), pero “tuneadas” para hacerlas más molonas. Y, sin más, os presento el tuneo de este revólver, llamado, a la sazón: “Cromo”. En inglés, “Chrome”. Como el navegador de Google. Ea.

Chrome de Watchdogs, el arma definitiva. O no, porque no veas cómo gasta munición el cabrón...

Y aquí está Chrome. No quiero saber qué habrían hecho de llamarlo Firefox… Sería tan… furry…

Realmente con pocos recursos y algo de inspiración real, se hacen cosas chulas. de hecho este revólver, que no deja de ser el cuerpo del Mateba Auto 6 con un grip (puño) de goma y cromado lo único que tiene es una carcasa inspirada en la S&W 629 Performance Center Competitor. Os dejo la real para que veáis la “inspiración” copia descarada. En el juego, la diferencia con el arma real, aparte del espantoso cromado, es que tiene una cadencia brutal de fuego, gastando el tambor entero más rápido de lo que te echas a la boca una croqueta de la abuela.

Smith and Weeson 629 Performance Center Competitor... de Todos los Santos

Smith and Weeson 629 Performance Center Competitor… de Todos los Santos Si le ponen el nombre más largo parecería de una casa noble española.

Pasemos al siguiente ejemplo, que estamos cogiendo carrerilla. Y seguimos con el temido “Fuego Griego”. Vamos a abreviar: Fuego Griego es un híbrido producto de una noche loca entre un Heckler & Koch 416 y un Barret 468 con pocos prejuicios contra los alemanes.

O sea, esto:

Fuego Griego... pinta de todo menos de griego

No, si tiene pinta de llamarse algo así como Gunter Smith… O Jhonny Stuttgart…

Bueno, al principio esperaba, pues eso, fuego, llamas y esas cosas. El arma, que tiene su utilidad, lo único que hace es soltar balas como si fueran gratis. Vale, que puedes llevar 38 armas en total, y munición como para anexionarte Polonia tú solo y Letonia de carambola. Vamos, que aparte de un modo automático bastante tocho, y la pinturita de camuflaje no hace nada más. Qué decepción para un entusiasta del napalm.

En fin. No preguntéis cuál es el gran logro para con la Desert Eagle… Vale, preguntad. Pos nada, chaparla en dorado. Nada más. Un desastre.

Al margen de otras armas, como el Goblin silenciado, que no es un proto-orco con los labios cosidos sino una subametralladora de asalto con silenciador y muy malas pulgas, destacaría, quitando el escopetón Martinete, automática y más fea que escupir dentro de una pila bautismal, (que para el caso la fiel AA12 hace mejor el trabajo), dos más. Una la mencionaré por encima, porque no es más que una frikada de los desarrolladores, la otra por un cariño especial demostrado en todo este blog repetidas veces: la Gangster y el Destructor.

La Gangster no es más ni menos que una Tommy 1928 Global. O sea, la “metralleta de los mafiosos”. Ya sabéis, Dick Tracy y todo eso. Y con lo que acribillan al pobre Sean Connery en Los intocables de Elliot Ness. Y su versión chachi, que, como no, es cromada. Sí, cromada EN DORADO. ¿Pero qué tiene esta gente con los dorados…?

El Destructor es otro asunto.

Tras este nombre de malo malote de Marvel encontramos un precioso rifle antimaterial Barret M107CQ… ¡¡CON PINTURA DE CAMUFLAJE!!

Destroyer de Watchdogs

Destroyer, la versión definitiva, ahora también camuflado. Como si pudieras camuflar una viga de acero del 7…

Y cual canción de Static X (os la dejo más abajo, sólo por hacer la coña), este arma no tiene más finalidad en el juego que la de… en fin, destruir. En lugar de 10 balas del .50 BMG que tiene el original (ideal para echar abajo una casa, por ejemplo), sólo tiene 3… pero lo divertido de este arma en el juego es que con cada disparo el vehículo impactado es automáticamente destruido. Coches de policía, camiones, lanchas, helicópteros, trenes… diversión y destrucción en estado puro… ¿¡Quién puede negarse!? Juas, juas…

Lo dicho, niños y niñas, si queréis un juego donde, sí, podéis piratear cosas, y tiene muchas cosas interesantes, guiños, hackeos en línea, vehículos, más argumento que el GTA, un mapeo de Chicago muy interesante, tiroteo contra bandas, o la policía, refugios, y armas a tutiplén, Watchdogs es vuestro juego.

Y lo prometido es deuda: ¡¡DESTROYER!!

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