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Watchdogs, armas a tutiplén.

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Que sí, que ya sé que el videojuego Watchdogs tiene un tiempo y demás, que no es una novedad. Pero lo he terminado hace un par de semanas y es hora de que os hable de él. Básicamente porque me apetece, porque me he divertido mucho y sigo haciéndolo.

Pero no voy a escribir ni un tutorial ni una guía. Voy a hablaros de las armas, cómo no. Porque, sinceramente, hay muchas, y dan mucho juego. Sí, vale, Watchdogs tiene sus detractores, y por lo que he leído, o te gusta o lo detestas. Tiene una mecánica sencilla, hackeos on y offline, puede ser un poco lineal dentro de un sandbox bastante bien construido sin aburridas misiones de “caza veinte bichos para mí” o “consigue estos ingredientes para hacer una poción”. Si bien tiene algunas cosas algo repetitivas como los contratos de agente y algunos juegos secundarios, se defienden bastante bien. Y eso es lo que me importó. De hecho aún me quedan algunos por hacer, porque de vez en cuando me echan para atrás.
Sin embargo hay que reconocerle un fallo para los amantes de los juegos complejos: lejos de ser un shooter y hacer hincapié en los hackeos, que además, en ocasiones te enseñan escenas bastante duras y con gran parte de crítica social, cuando te metes en un lío de verdad, al final, lo puedes solucionar más rápido a tiros.

Y es aquí donde quería llegar: Watchdogs es un juego donde se supone que prota, Aiden Pierce es un hacker monstruosamente bueno… que puede llevar en su gabardina mágica hasta 38 armas. ¡38! Luego hablan de los permisos de armas y los tiroteos en USA…

Bien, siguiente punto: saltándonos a la torera la lógica de los videojuegos (y los shooters más, aunque este no lo sea, tiene un gran componente de ello), las armas son una delicia. Muchas. Potentes. Con sonidos casi calcados a los reales. Con retroceso, mucha munición, algo así como para convertir la ciudad en tu puta, al menos un ratito.

No voy a enumerarlas todas, porque son un montón, como ya he dicho, pero desde luego hay algunas bastante remarcable o que yo uso más.

En primer lugar, niños y niñas, tenemos que aclarar un dato: hay armas especiales. Vienen a ser como su equivalente que te hayas conseguido en el juego, pero con mejoras sustanciales. Como ejemplo, os enseño algunas.

En un momento del juego podemos conseguir un revólver, uno que ya ha salido en este blog previamente, un viejo conocido por su rarunidad, potencia, y, confesémoslo, porque a mí me encanta.

Pistol Italian Mateba Unica in .44 Rem. Mag. with muzzle break.jpg

Mateba Única 6. Indispensable en cualquier hogar de bien. Para recibir a parientes molestos y otros malestares. Como inspectores de Hacienda. O políticos.

El Mateba Única 6 es un solemne cacharro de factura italiana, automático, que lanza pepinos del .44 o el mítico .454 Casull. Peeero, una de las cosas que quería destacar de este juego es que con un poco de imaginación y saliva (ya sabéis cómo acaba el chiste, el elefante y la pobre hormiguita empalada), han creado unos premios para el buen jugador (y sociópata en potencia, porque el juego te permite hacer el vándalo de formas que harían encoger el escroto de Atila). Y esos premios son las armas que vamos a ver (hábil que soy, jolín, concedédmelo), pero “tuneadas” para hacerlas más molonas. Y, sin más, os presento el tuneo de este revólver, llamado, a la sazón: “Cromo”. En inglés, “Chrome”. Como el navegador de Google. Ea.

Chrome de Watchdogs, el arma definitiva. O no, porque no veas cómo gasta munición el cabrón...

Y aquí está Chrome. No quiero saber qué habrían hecho de llamarlo Firefox… Sería tan… furry…

Realmente con pocos recursos y algo de inspiración real, se hacen cosas chulas. de hecho este revólver, que no deja de ser el cuerpo del Mateba Auto 6 con un grip (puño) de goma y cromado lo único que tiene es una carcasa inspirada en la S&W 629 Performance Center Competitor. Os dejo la real para que veáis la “inspiración” copia descarada. En el juego, la diferencia con el arma real, aparte del espantoso cromado, es que tiene una cadencia brutal de fuego, gastando el tambor entero más rápido de lo que te echas a la boca una croqueta de la abuela.

Smith and Weeson 629 Performance Center Competitor... de Todos los Santos

Smith and Weeson 629 Performance Center Competitor… de Todos los Santos Si le ponen el nombre más largo parecería de una casa noble española.

Pasemos al siguiente ejemplo, que estamos cogiendo carrerilla. Y seguimos con el temido “Fuego Griego”. Vamos a abreviar: Fuego Griego es un híbrido producto de una noche loca entre un Heckler & Koch 416 y un Barret 468 con pocos prejuicios contra los alemanes.

O sea, esto:

Fuego Griego... pinta de todo menos de griego

No, si tiene pinta de llamarse algo así como Gunter Smith… O Jhonny Stuttgart…

Bueno, al principio esperaba, pues eso, fuego, llamas y esas cosas. El arma, que tiene su utilidad, lo único que hace es soltar balas como si fueran gratis. Vale, que puedes llevar 38 armas en total, y munición como para anexionarte Polonia tú solo y Letonia de carambola. Vamos, que aparte de un modo automático bastante tocho, y la pinturita de camuflaje no hace nada más. Qué decepción para un entusiasta del napalm.

En fin. No preguntéis cuál es el gran logro para con la Desert Eagle… Vale, preguntad. Pos nada, chaparla en dorado. Nada más. Un desastre.

Al margen de otras armas, como el Goblin silenciado, que no es un proto-orco con los labios cosidos sino una subametralladora de asalto con silenciador y muy malas pulgas, destacaría, quitando el escopetón Martinete, automática y más fea que escupir dentro de una pila bautismal, (que para el caso la fiel AA12 hace mejor el trabajo), dos más. Una la mencionaré por encima, porque no es más que una frikada de los desarrolladores, la otra por un cariño especial demostrado en todo este blog repetidas veces: la Gangster y el Destructor.

La Gangster no es más ni menos que una Tommy 1928 Global. O sea, la “metralleta de los mafiosos”. Ya sabéis, Dick Tracy y todo eso. Y con lo que acribillan al pobre Sean Connery en Los intocables de Elliot Ness. Y su versión chachi, que, como no, es cromada. Sí, cromada EN DORADO. ¿Pero qué tiene esta gente con los dorados…?

El Destructor es otro asunto.

Tras este nombre de malo malote de Marvel encontramos un precioso rifle antimaterial Barret M107CQ… ¡¡CON PINTURA DE CAMUFLAJE!!

Destroyer de Watchdogs

Destroyer, la versión definitiva, ahora también camuflado. Como si pudieras camuflar una viga de acero del 7…

Y cual canción de Static X (os la dejo más abajo, sólo por hacer la coña), este arma no tiene más finalidad en el juego que la de… en fin, destruir. En lugar de 10 balas del .50 BMG que tiene el original (ideal para echar abajo una casa, por ejemplo), sólo tiene 3… pero lo divertido de este arma en el juego es que con cada disparo el vehículo impactado es automáticamente destruido. Coches de policía, camiones, lanchas, helicópteros, trenes… diversión y destrucción en estado puro… ¿¡Quién puede negarse!? Juas, juas…

Lo dicho, niños y niñas, si queréis un juego donde, sí, podéis piratear cosas, y tiene muchas cosas interesantes, guiños, hackeos en línea, vehículos, más argumento que el GTA, un mapeo de Chicago muy interesante, tiroteo contra bandas, o la policía, refugios, y armas a tutiplén, Watchdogs es vuestro juego.

Y lo prometido es deuda: ¡¡DESTROYER!!

Darksiders, o la virtud de las armas tochonas

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Hace unos días acabé el videojuego Darksiders, del cual jugué la secuela antes que el primero. Cosas que pasan.

Normalmente no hago críticas de videojuegos, me dedico a las armas, las cosas que disparan, cortan o pinchan y que hacen pupa. Mucha pupa, cabe añadir. Y que normalmente son más o menos reales, o tienen referentes reales. La cuestión es que se me despertó el gusanillo. Pero el bueno, no en plan goaul’d, un bichejo asqueroso alojado en la espina dorsal, sino más bien en plan “va Donser, los dos juegos están muy bien. Hay demonios, zombies, bichos, poderes, y ARMAS. Escribe algo en el blog de las armas, que para eso está tu blog y lo has abandonado este verano en el que casi te derrites… A fin de cuentas se llama ‘Con las armas  a lo loco’. Dónde salgan las armas es irrelevante”. Así que, me he puesto a escribir de ello.

Sinopsis rápida.

El juego tiene unos años, pero no voy a spoilearlo alegremente, aunque hay montones de guías y demás que te ayudan si lo necesitas.

Darksiders:
En el juego, el primero, te pone en el papel de Guerra, el jinete del Apocalipsis. Ya sabéis, dolor, mucho dolor. Eres grande, silencioso, te han tendido una trampa y ahora tienes que pulular por una Tierra destruida para redimirte. Más o menos. No ahondo.
La cuestión es que, como Guerra, tienes un espadón (ya recordareis el Apocalipsis, con aquello de “y se abrió el sello, caballo rojo, y se le dio una gran espada”). Más o menos. Total, que lo de la “gran espada” se lo han tomado en serio. Un espadón como sólo pueden diseñar los japos, grande, hortera, un bicharraco bestial:

“Y con este peazo hierro pulularás en los videojuegos y la liarás muy parda…” Evangelio según Donser.

Vas ganando poderes por el juego, pero tu arma principal es el pedazo de hierro este, la mítica espada de Guerra. Al ser un juego de tipo Hack and Slash (muerte, destrucción, muchos enemigos, bichos enormes, algo de plataformas, y machacarlo todo a tu paso. Un perfecto entretenimiento de sábado, vamos…) vas arrasando como un bruto todo lo que encuentras a tu paso, y la espada cumple como debe.
Transitas por varios mundos, arrasas un montón de lugares, matas zombis, demonios y otras aberraciones gracias a ello, a esa pedazo de espada, cuyo vaceo está lleno de caras agónicas y medio derretidas. Muy gore todo.

Pura artesanía Nephilim. Ahora con posavasos.

Pero no contentos con eso, también vas dando toñas con algunos cacharros adicionales que te van dando, y que complementan tu capacidad de dar tortas. Por un lado tenemos el cacharro de tu hermano, Muerte. La Cosechadora. Una guadaña enorme, irregular, bestial, grande como un demonio.

La guadaña de Muerte, a Cosechadora. Con más pinchos que un cactus.

Permite hacer amplios giros, mucha muerte y machacar a los contrarios en masa. Una delicia, vamos.

Por otro lado, también hay disponible una especie de… cuchilla, picadora de carne…

La Picadora. Es como una navaja multiusos pero a lo bestia.

Como todo en este juego, la cuchilla múltiple (Crossblade), tiene un aspecto masivo, poco cómodo de llevar, pero, ey, eres Guerra. Ni me quiero imaginar cómo serán los gallumbos… Total, que me despisto, que esta pedazo de hoja sirve para varias cosas: se carga de energía, lo lanzas y vuelve, puedes marcar varios blancos y hacer que la cuchilla reparta estopa indistintamente.

Y la joya de la corona. No es el arma más poderosa, pero es un pistolón sólo para machotes. Pertenece a uno de los hermanos de Guerra, que en el juego lo han llamado Disputa (aquí los jinetes son Guerra, Muerte, Disputa y Furia… y Furia, ejem, está de muy buen ver. Si os molan las dominatrix con látigos, digo. Pena que no le vayan a hacer un videojuego… ). A lo que vamos. El pistolón de Disputa. Grande, tocha, como todas, y con más disparos que las pistolas de las pelis de los setenta.

El pistolón de Disputa, Misericordia

Y así paseas por varios planos o mundos, armado hasta los dientes, encadenado a un demonio, armado hasta los dientes, con tu pedazo de caballo-pesadilla, Furia, y poderes guays para ir haciendo el bandarra y restaurar tu honor. Por el camino te peleas con bichos enormes, y además también les das mandanga a varios puñados de ángeles, cuyo armamento no es menos horrible que el tuyo…

Para muestra, un espadón:

Y este es el espadón que usa Uriel, en su apretadísima armadura que tan bien marca sus curvas… Ejem. Y eso que te quiere matar… Es tan coquetuela…

Esto por lo que respecta a Darksiders, primera parte.

Pero, ¿por qué esos tamaños?, esas bestialidades cumplen la función clara de aparecer como armas definitivas, incuestionables. Armas que, si las lleva tu personaje, es porque él lo vale, y puede machacar a los malos en justa furia. Y porque lo han diseñado japos, claro. Ejem.

En definitiva, en este juego eres Guerra. Y guerra debe llevar un cacharro acorde que de tanto susto como él. A fin de cuentas, eres un nephilim que extinguió a su propia raza, y más grande que un trailer.

Darksiders II

Éramos pocos y el Consejo Abrasado volvió sus ojos hacia Muerte, el hermano de Guerra, que, haciéndoles una linda peineta, decidió ir a purgar el honor de su hermano. Muerte de más mal rollo. Donde Guerra es grande, masivo, con una armadura bestial y piezas gigantescas, el jinete pálido lleva una mascara inexpresiva, su lengua es extremadamente afilada y su sarcasmo épico. Y cómo no, sus armas son guadañas. Dos. Enormes, que, al contrario que en el primer juego, aquí encuentras multitud más que vas cambiando y aumentando de daño.

Hola soy Muerte y el primer paso es reconocerlo

Muerte dispone de un enorme arsenal. Tienes las guadañas como armas principales, y los poderes de combate que puedes evolucionar en un árbol de habilidades, y luego las armas pesadas: desde los guanteletes a los martillos, mazas, gujas y hachas. Todo un arsenal para el amante de las masacres multitudinarias de hordas de enemigos.

Aquí el hacha de la colección primavera-verano Apocalipsis. Porque muerte es un tipo arreglao pero informá

Una vez más, grandes, barrocas, y tremendamente masivas.

Los guanteletes, que te valen para una fiesta como para un paseo por el campo. Es el encanto de los complementos bien escogidos.

Un buen martillo a juego con el funesto naranja homicida de tus ojos realza tu atractivo. No lo dudes.

Y, cómo no, otra estrella venida del anterior juego:

Piedad. El pistolón de los machotes. Ahora a juego con los zapatos.

Efectivamente se recupera el pistolón del otro hermano de Muerte, Disputa. Al parecer es la gemela que la usada en el juego anterior, que era Redención. Esperamos que Disputa se encuentre mejor y deje de perder pistolas tan alegremente, que alguien se puede hacer daño.

Resumen.

Darksiders y Darskiders II son grandes juegos de su género, con sólidos y entretenidos argumentos, personajes más o menos carismáticos, buenas bandas sonoras, una duración muy aceptable, hasta larga, y multitud de enemigos que masacrar alegremente.

Y el armamento es detallado, amplio, muy barroco, en el caso de la segunda entrega, muchísimo más variado, y ayudan mucho a definir a los personajes. De armas masivas a algunas más delicadas que ayudan a crear estrategias de combate distintas en función de los enemigos y escenarios, y muchas de ellas, además, tienen validez estratégica para resolver puzles y obtener tesoros. Una joyita, vamos.

A darle a los juegos. Nos vemos en la próxima.