Con Las Armas Y a lo Loco

Blog sobre las armas en el cine (y a veces fuera de él)

Ridiculeces Pistoleras

By | Gazapos, Realistas | No Comments

Hoy, y después de un largo descanso (JAJAJAJA), volvemos a la palestra con un gran tema.

Antes que nada, nos ponemos en situación.

Algo de música de fondo: Parkway Drive; iluminación, correcta; temperatura: adecuada; café: en la mano. Bueno lo suelto que sino es difícil teclear, pero lo tengo suficientemente cerca como para meter la cabeza en él. Porque hay sobremesas que matan.

Vamos al tomate.

He titulado el post como Ridiculeces Pistoleras porque, joder, estoy de acuerdo con que el cine se tome sus licencias, a fin de cuentas es todo una gran mentira resultona. Mentiras como que los silenciadores silencian hasta que los disparos parecen estornudos de hormigas, que un prota que cae de un piso 40 y le pasan por encima una miríada de malotes se sobrepone por sus huevos toreros y no tiene estrés postraumático después de cinco pelis (saluda, McClane)…

john-mcclain

¡Qué pasa majo! Y no hay que olvidar la cuenta de homicidios que llevo en mis carnes morenas. Que para algo pago mis impuestos.

Eso, decía, que el cine se toma sus licencias. Y hasta ahí, pues bien, pues vale. Que a un enfermo de las armas como yo, que va contando los disparos para ver si se corresponden con la munición que pueden llevar las armas (lo siento, ya me sale automático) hay cosas que a veces a uno le chirrían. Mucho. Todo. Que tengo mis tragaderas, pero también mi corazoncito. Que un pavo dispare veinte balas con una Desert Eagle calibre .50AE, bueno, solo me hace llorar un poco. Estoy mucho mejor de lo mío. Ya no le grito a la tele como el old man yells at cloud cuando un revólver dispara ochenta tiros y tiene precisión a trescientos metros, en movimiento y con munición inventada…

soy un viejo de 80 años en un cuerpo serrano de treintaypico

¡QUE OS HE DICHO QUE LA DESERT EAGLE PESA COMO UN POTRILLO Y VA SE PONE A DISPARAR BALAS COMO POLLOS DE GORDAS A UNA SOLA MANO, Y QUINCE POR CARGADOR CUANDO SOLO TIENE SIETE Y ÑEÑEÑEÑEÑEÑE TODO MAL JOLINESTOENMIÉPOCANOPASABA!!

El tema de hoy viene de cuando ya nos pasamos de rosca y caemos en la ridiculez absoluta, en cosas que incluso alguien que no sea tan fan de las armas puede ver como una gilipollez de guión, dirección, o lo que sea. Algo que clama tantísimo al cielo que repartirías justicia en forma de santo napalm porque las tonterías también tienen un límite. Voy a dar cuatro ejemplos, porque el médico me ha dicho que a partir del quinto viene la úlcera. Lo que son las cosas. A muchos les pasarán desapercibidos, pero con un poquito de sentido común… ya veréis, ya.

La metáfora de la “tercera pierna”.

Todo el mundo sabe (jejeje, me encanta usar el todo el mundo sabe, te permite excusar o denunciar todo tipo de pecados… es tan… demagógico y falaz… y mola tanto usarlo…) que no hay nada que identifique más a un personaje como machotipo duroamericanopotentorro que el exhibir un arma enfundada cuanto más cerca del paquete, mejor.

El ejemplo gráfico y por qué es una gilipollez:

Jeffrey Morgan y su tercera pierna

Y es que cuando llevas la pipa en paralelo se sabe que dispara más, Khaleesi. Se sabe.

Al. Lado. Del. Paquete.

O sea, una de las posiciones más coñazo para llevar la pipa, que te la pueden robar del tirón, sin seguro de funda, en una funda casi de revólver para darle el tono vaquero (de la hebilla mejor ni hablamos, que casi puede usarse de corset) y lo del nacarado y niquel… en fin, cuando os sequéis la sangre de los ojos, seguid. Total, que te dan un personaje insoportable, capullo y vaquero, y te hacen llevar una M1911A1 en tol paquetorro, que si estornudas con fuerza te haces un piercing en el glande aunque le hayas puesto el seguro… Premio a la poca usabilidad y a la estupidez. Bonus si te quieres hacer un piercing en el glande.

Cambio de canción mientas escribo. Pasamos a Jinjer. Porque ahora va de mujeres.

Cuando no cuadran ni las armas, ni el personaje ni ná de ná.

Amos a ver que yo me centre. Transporter 2. Lo sé, lo que me haya pasado, lo merezco. Pero nadie se resiste a la calva de Jason Statham. O, ¿qué otro motivo hay para ver sus pelis? Sale él repartiendo toñas como caramelos en la cabalgata de Reyes, o sea, a puñaos. La cuestión en esta peli es que el personaje de Lola pinte menos que un cantante de Death Metal en un coro de iglesia (¿os imagináis, todo guturales…?); que esté hipersexualizada hasta el punto en que la llevan en bikini-zapatos de putón-lencería SIN NINGUNA PUTA NECESIDAD, porque en las pelis de tiros, desgraciadamente solo hay dos formatos: zorrón peligroso-te mato-os mato a todos-porque me han dibujado así, y damiselas en apuros, lo cual no solo es cansino a estas alturas de la canción, sino que se pueden hacer cosas mil veces mejores que reducirlas a enseñar cacho o ser un motivo más de la película; y si el personaje es innecesario en su concepto, las armas que le dan son de lo más ridículo para el contexto. Claro que ya solo como la presentan es ridículo hasta para una peli como esta, pero vamos, llegas a un hospital para matar a un niño (seguro que desayuna gatitos, por lo menos), y sacas de debajo del sobaco, literalmente, dos Glock 17 Full Auto CON SILENCIADORES. Me da un yuyu, lo juro.

Conviertes dos pistolas semiautomáticas en pistolas-ametralladoras con una cadencia del carajo y que escupen más balas que pelos suelta mi gato (y creedme, son muchos) y vas y les pones silenciadores. Claro, porque silencian mucho. Y PORQUE ASÍ NADIE ESCUCHARÁ CÓMO REVIENTAS LAS PAREDES. Muy lógico todo. Par favar… Más te valdría ir por ahí dándole con los extintores a las paredes. Apenas se diferenciaría el efecto.

lola y el dakka

Porque todo el mundo sabe que la lencería da más DAKKA (y ahora todos con pesadillas de orkos en lencería)

No saben ni cómo se dispara.

Ya, ya lo sé. Nada bueno se podía esperar de Superdetective en Hollywood 3. La banda sonora, quizás, y en su momento, que llegó a ser un popular tono de los viejos Nokia en su versión Midi. Supongo. O no.

Pero bueno, os dejo lo que… o sea… vamos aquello que…

ESO.

annihilator 2000

El equivalente estético al petit suisse de morcilla. El Aniquilador 2000. Una creación de Sergè, con microondas, MP3 Y SIN GATILLO.  Rechace imitaciones. y ya puestos rechace el original, si puede…

Y mi estrella invitada:

Las doradas D.E. y Demi Moore.

Demi es una actriz como la copa de un pino, de eso no hay duda, desde luego. Hasta ahí podíamos llegar. Ha hecho cosas. Cosas mejores y cosas peores. Ahí yo no me meto. Pero cuando a una mujer de 1,65 y muy pocos kilos de peso, ejercitada, sí, indudablemente, le das DOS MALDITAS DESERT EAGLE… pues como que chirría. Por lo inoperante, por lo incontrolable y tremendamente poco prácticas que son. Como recurso laxante no está nada mal: tú las ves y te cagas encima, seguro. Son dos pedazos de metal de casi dos kilos cada una (sin la munición) que dispara balas como aceitunas de gordas y con un retorceso que, cada tiro, es como un golpe de un bate de béisbol en la mano abierta. Vamos, que es una de las pistolas más poco prácticas que se han fabricado para su supesto uso civil, junto a la S&W 500. Con la excusa de que es para cazar grandes piezas, realmente aspirarías a cazar como poco tiranosaurios o algo así. No es un arma cuya munición tenga lo que se llama técnicamente “poder de parada”. Lo que tiene es “poder de atropello”, como poco.

Y si disparar una es difícil y hasta peligroso, dos es prácticamente digno de Jackass. Y llevarlas a pares, calibre 50.AE (para que os hagáis una idea, la bala es literalmente como una aceituna), y el disparo es brutal, como poco.

Vale, la peli es la de Los Ángeles de Charlie. No le vamos a pedir peras al baobab, pero, joder, si disparas esa burrada, incluso alguien como Hugo Weaving y The Rock (con munición real) tendrían serios problemas solo a nivel físico (los menciono porque ambos las han usado en la ficción). Que luego con práctica es otra cosa.

Demi y sus nenas

Porque hay que ser muy dura para usarlas como Demi…

Que no ha sido la única en sacar semejante pistolón, Lady Gaga lo ha llegado a usar de pintalabios y Joan Cusack fue una mala, muy mala, con una horterísima Desert Eagle niquelada, en La Familia Addams 2. Porque ella lo merecía. Y joyas, claro.